Cada vez más familias sienten lo mismo: la presión de que “todos tienen uno”, el miedo a que sus hijos “queden afuera”, la sensación de que no se puede ir contra la corriente.
Pero sí se puede.
Podemos acompañar la tecnología con criterio, tiempo y comunidad. Podemos elegir esperar.
El Pacto por la Infancia une a familias comprometidas con el bienestar digital. Firmar es dar un paso para que las decisiones no sean individuales, sino colectivas.
Sumate, firmá el pacto y compartilo en tu colegio. Porque cuando las familias se unen, las reglas cambian.